martes, 13 de abril de 2010

O3

A veces es tan fácil decir "la cagué" o "qué chucha" y seguir adelante. A veces no, siempre.Pero cuando estás obsesionado lo último que quieres es olvidar todo y seguir adelante. Yo no creo en la obsesión como mala per se. Para mí, la obsesión es tan solo una externalización de la pasión, en extremo, sin duda, pero en tanto manifestación de una de las partes constitutivas del ser humano, natural. Pero claro, nosotros no somos solo pasión, también pensamos. Es por eso que la obsesión es mala: obnubila la mente e impide un pensamiento lógico; es decir, lo único que la persona quiere es un objetivo específico.

Pero uno debe continuar con su vida y, eventualmente, dejar de lado la o las obsesiones. Mientras tanto, uno debe "combatir el fuego con fuego" -fight fire with fire- neutralizando una búsqueda emocional con un estímulo del mismo tipo.

El domingo, después de tiempo, volví a escuchar música con mi mamá. Comenzamos con Dionne Warwick, lamentando que el disco que mi papá había comprado no trajera más temas de Burt Bacharach; luego nos fuimos a Cuba con Los Compadres, un grupo que me gusta mucho y que hace tiempo no escuchaba. De ahí pusimos un poco de soul con Marvin Gaye y su maravillosa voz y terminamos con Roberta Flack y temas como "Killing Me Softly with His Song" y "Feel Like Makin' Love". Suficiente para olvidar las obsesiones por un buen rato.

1 comentario:

  1. Oye sí, la música de "Los Compadres" es buenaaaza; interesante y muy cierto lo que dices sobre las obsesiones, yo suelo reemplazar mis peores obsesiones por otras menos nocivas.

    Saludos :)

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